Por Antonio José Gómez Peña
Barcelona, España, 18 de junio. Hay momentos en la vida pública que trascienden el protocolo y se convierten en algo más profundo: en confirmación, en orgullo, en renovación del compromiso. El pasado congreso de prevención de riesgos laborales en Iberoamérica, PREVENCIA 2026 organizado por la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), fue para mí uno de esos momentos.
Tuve el honor de acompañar al ministro de Trabajo, Eddy Olivares, en su participación en el panel «Políticas gubernamentales en seguridad y salud en el trabajo», compartiendo tribuna con vicepresidentes de gobierno, ministros y secretarios generales de organismos internacionales de toda la región. Pero lo que más me marcó no fue el escenario ni la solemnidad del acto. Fue escuchar, en voz de quienes representan a 19 naciones iberoamericanas, el reconocimiento a los avances que la República Dominicana ha alcanzado en materia laboral durante estos últimos seis años.
Ver cómo las organizaciones internacionales valoran y destacan lo que estamos construyendo como país produce una satisfacción que no tiene comparación. No es vanidad institucional. Es la constatación de que el trabajo sostenido, la coherencia en las políticas y el liderazgo firme del presidente Luis Abinader, generan resultados que la comunidad internacional ve, mide y reconoce.
Me complace recordar el reconocimiento histórico de la OIT al Presidente Luis Abinader en junio del año pasado en Ginebra como homenaje a su firme respaldo a la clase trabajadora y su compromiso con los derechos humanos y laborales. Esto con respaldo de centrales sindicales, confirma que la política exterior y laboral dominicana opera hoy bajo una estricta gerencia basada en datos. Hemos sustituido el populismo por la ingeniería del consenso tripartito, logrando mejoras salariales tangibles y verificables.
Esta misma semana en Ginebra,la República Dominicana fue escogida por primera vez para coordinar el Grupo de Gobiernos de los Países de América Latina y el Caribe (GRULAC) ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El ministro de Trabajo, Eddy Olivares asumió esa coordinación regional, que demuestra el respeto internacional que hemos construido.
Es un motivo de profundo orgullo para nuestra diáspora ser testigo de que hoy nuestro país no es solo un espectador en el escenario internacional, no solo participa en la toma de las decisiones, sino que lidera la agenda laboral en América Latina y el Caribe.
Seis años de gestión se resumen difícilmente en unos minutos de presentación, pero el ministro Olivares supo transmitir con claridad y convicción el camino recorrido: la transformación del entorno laboral dominicano, el fortalecimiento de la seguridad y la salud en el trabajo, y el compromiso irrenunciable con el trabajo decente como pilar del desarrollo nacional. Escucharlo ante ese auditorio me llenó de una motivación renovada y de un orgullo genuino por ser parte de esta gestión.
Desde Barcelona, cada acción como servidor público, cada diálogo, cada espacio multilateral en que participamos, cada puerta que nos abren, tiene como norte ese mismo horizonte: contribuir a forjar el futuro de la República Dominicana. No lo hago solo como funcionario. Lo hago como ciudadano dominicano convencido de que nuestro país tiene el potencial para ocupar el lugar que le corresponde en el complejo panorama actual en el que se interrelacionan las naciones.
Ese convencimiento no declina, al contrario, con cada reconocimiento internacional al país, se fortalece.
Sobre el autor: Antonio José Gómez Peña es ingeniero, empresario estratega en desarrollo de proyectos y divulgador de temas de actualidad. A la fecha se desempeña como Cónsul General de la República Dominicana en Barcelona.
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