Por JESÚS BERROA
Santo Domingo, República Dominicana
24 de Abril, 2026
DE INTERES NACIONAL
República Dominicana posee las condiciones para que toda su población viva con una buena calidad de vida. Sin embargo, quienes han ostentado el poder desde la llegada de los españoles hasta la fecha, se han ocupado de que eso no suceda y de que no haya posibilidad cierta de que así sea.
La realidad es preocupante, pero las proyecciones son exponencialmente peores, porque no se vislumbran soluciones para la precariedad de los principales servicios básicos, más bien van en franco deterioro; Salud, Alimentación, Agua, Educación, Energía Eléctrica, Transporte, Atención a los usuarios, Seguridad Social y Ciudadana, entre otros. Encima de eso, peor que el engaño a nuestros aborígenes, quienes nos dirigen actualmente, nos venden “espejos”, mientras se llevan el oro (la producción de todos); nos dicen que tenemos agua, porque una vez a la semana por media hora las tuberías se humedecen; que tenemos transporte, porque en medio de un caos sin precedentes tardamos 2 horas de la Av. Máximo Gómez al Km.9 de la Autopista Duarte; que tenemos alimentación porque nos dejan los restrojos de las exportaciones, que tenemos seguridad social, porque existen empresas privadas que ganan miles de millones anuales, pero no hay recursos para nuestras pensiones ni para cubrir medicamentos ni para pagarles justamente a los médicos, que tenemos Constitución porque hay un papel escrito, mientras el mismo gobierno no la respeta, no entregan los recursos a las alcaldías, ponen cargas transitorias que se vuelven eternas, se le pasan plazos de aplicaciones y no pasa nada, nadie puede demandar al Estado porque se hunde en el abismo de la indiferencia y las suelas del poder, todo bajo un esquema de pésima atención a los usuarios.
Muchos sabemos o reconocemos que la sociedad no va bien, que las familias están degradadas respecto al pasado reciente, que los modelos impuestos a nuestros descendientes no son los mejores, que los políticos no han jugado su rol de la mejor manera, pero nos dicen: es la Ley posible, es el proyecto posible, es la carretera posible. Sin embargo, ellos cobran lo que creen que deben y cuando piensan que no es así, se aumentan, hasta por encima de Ley. NO TENEMOS UN PAÍS, NO SOMOS UNA NACIÓN, somos una aldea con un poco de electricidad y celulares.
Todo lo anterior y mucho más, lo saben casi todos los lectores de este documento. Pero… ¿Qué estamos haciendo para redirigir el rumbo de este barco llamado RD que se dirige a colapsar contra un arrecife? ¿Cuánto dejaremos acercarnos a la catástrofe? ¿Por qué creemos que somos mejores o más inteligentes que los venezolanos o que los argentinos para que no nos pase lo mismo? ¿Creemos que algún día después de mucho pasar llegará un mago? ¿Ese mago llegará a tiempo? ¿Habremos permitido demasiado a los políticos que se creen los dueños de las riquezas del país para disponer de ellas como les parece?
Es necesario que demos UN PASO MÁS. Nos están haciendo involucionar y este pueblo noble ni nuestros ancestros que derramaron su sangre se merecen eso. Nosotros, los que tenemos un poco de conocimiento, somos responsables de dejar este lugar mejor que como lo encontramos y por el camino que vamos, eso no será posible.
Toda la situación descrita es mirada desde la apatía de la mayoría, desde una falsa y frágil comodidad, pensando que nunca nos tocará ir a un hospital, usar el transporte público, depender de la justicia, del sistema bancario, de los fondos de pensiones o requerir cualquier servicio a una entidad pública o privada. Demos UN PASO MÁS. Porque definitivamente, lo que hemos hecho y lo que estamos haciendo no es suficiente.
De haber sido así, no tendríamos: cárteles del sector eléctrico, de la salud, del transporte ni de políticos y nuestra población tendría servicios de salud garantizados y de alta calidad, no el sistema de mata sanos que tenemos, tuviéramos transporte eficiente, agua potable en nuestros hogares, podríamos salir con nuestros celulares por las calles, entrar y salir de nuestros hogares sin temor, nuestros estudiantes estarían en un mejor nivel respecto del mundo, veríamos menos enfrentamientos sociales, hablaríamos de menos o ningún feminicidio y otro largo etc.
Tenemos el deber de hacer un esfuerzo “adicional”. Nos entregaron una “nación en crecimiento” e independiente y estamos camino a dejar a nuestros hijos y nietos esclavos del sistema, pagando deudas sin sentido y sin resultado, y al servicio de poblaciones extranjeras.
Los políticos tradicionales no harán nada por fortalecer la nación a menos que se lo exijamos determinadamente. Le entregamos el poder y luego no los interpelarlos seriamente, no podemos cancelarlos, no podemos someterlos a que obedezcan los mandatos de sus funciones. No escuchan, no son capaces de crear un proyecto real a beneficio nacional, sin antes obtener beneficios propios, al contrario, le llegan Programas y Proyectos internacionales y los ocultan o no los respaldan con eficiencia.
Es hora de exigirles que bajen sus privilegios; No puede ser que tengan pensiones onerosas distintas al resto del pueblo, que tengan seguridad social distinta al resto, que coman mejor que el pueblo con el dinero del pueblo, que tengan exoneraciones, que se les paguen apartamentos de lujo, vehículos de lujo, que se les entreguen miles de millones para usarlos a su antojo. La situación se resolverá cuando sus hijos vayan a las escuelas públicas, sus familias a los hospitales, no tengan guardaespaldas y tengan que trabajar lo mismo que el resto de la población para obtener una pensión.
Lo mínimo que debemos hacer, es exigirles que sean menos onerosos y desarrollen proyectos reales que generen empleos de calidad y obras sostenibles.
Jesús Berroa
Un ciudadano preocupado que quiere dar UN PASO MÁS.
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