Por ORLANDO ARIAS

Santo Domingo.- La Junta Central Electoral (JCE) estableció un protocolo que permitirá a los partidos políticos acreditar observadores durante el proceso de renovación de la cédula de identidad y electoral, con el objetivo de fortalecer la confianza en los centros de cedulación habilitados a nivel nacional.

El documento define con precisión los requisitos que deben cumplir los delegados, quienes no podrán ser empleados de la propia institución ni miembros de los cuerpos de seguridad del Estado.

Asimismo, se establece que cada organización política podrá contar con un observador titular por zona geográfica, limitando así la presencia simultánea y garantizando un control ordenado dentro de los recintos.

Las credenciales otorgadas serán personales, intransferibles y tendrán vigencia únicamente durante el desarrollo del proceso de renovación.

JCE delimita funciones delegados

En cuanto a sus funciones, los observadores estarán facultados para presenciar el servicio que se ofrece a los ciudadanos durante la renovación del documento, así como tomar notas sobre cualquier incidencia que se produzca en el desarrollo de la jornada.

En caso de detectar situaciones que consideren relevantes, deberán canalizarlas exclusivamente a través de los delegados técnicos o políticos de su organización previamente acreditados ante la JCE, evitando cualquier contacto directo con el personal operativo.

Las prohibiciones

El protocolo también establece un conjunto de prohibiciones estrictas que buscan preservar la integridad del proceso. Los observadores no podrán interferir en ninguna de las etapas operativas, incluyendo la asignación de turnos, el registro de solicitudes, la captura de datos biométricos o la entrega de la cédula.

Tampoco podrán dar instrucciones al personal, manipular equipos o documentos, ni acceder al sistema para visualizar información de los ciudadanos. De igual forma, queda prohibido captar imágenes, fotografías o videos que puedan comprometer la confidencialidad de los datos personales.

La normativa impide además que los delegados interactúen con los ciudadanos en proceso de atención, se coloquen detrás de los operadores de los equipos o ingresen a áreas restringidas como las cabinas de grabado láser.

También se prohíbe la realización de actividades proselitistas, el uso de distintivos partidarios dentro de los centros, así como cualquier conducta que altere el orden, genere discusiones o afecte el normal desenvolvimiento del servicio.

Toda comunicación necesaria deberá realizarse únicamente con el encargado del centro, respetando siempre las normas de seguridad y los espacios autorizados para su permanencia.

Para formalizar la acreditación, los partidos políticos deberán remitir a la Secretaría General de la JCE un listado oficial en formato digital, preferiblemente en Excel, que incluya los datos completos de cada delegado, como nombre, número de cédula, organización política a la que pertenece, zona o centro de asignación, teléfono, correo electrónico, fotografía reciente y, de ser posible, el cargo que ocupa dentro de la organización.

Con estas disposiciones, la JCE busca garantizar un equilibrio entre la observación política y la operatividad del proceso, asegurando que la renovación de la cédula se realice bajo estándares de transparencia, respeto institucional y protección de los datos de los ciudadanos.

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