Por ORLANDO ARIAS

NUEVA YORK.- Manifestantes y líderes políticos de aquí exigieron al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que sean establecidos responsables de un operativo migratorio  en el que un agente federal hirió de bala en la zona de Marble Hill a un ciudadano dominicano.

La indignación social escaló rápidamente debido a que la víctima se encontraba dentro de su vehículo acompañado de  un niño de cinco años, quien afortunadamente resultó ileso.

PROTESTAS Y BLOQUEOS

La noche del jueves una multitud se concentró en el lugar del tiroteo para increpar a las fuerzas federales. Luego marchó el NewYork-Presbyterian Allen Hospital, ubicado en el barrio de Inwood, donde el herido permanece ingresado y bajo atención médica.

Parte de los civiles bloqueó la intersección de acceso al centro médico portando pancartas con la consigna «ICE OUT» (Fuera ICE). En la escena del incidente, el vehículo de la víctima aún mostraba los impactos del operativo, incluyendo un agujero de bala en el parabrisas y destrozos en una de las ventanillas.

RECHAZO DE POLÍTICOS

La agresión provocó el rechazo inmediato de diversos representantes políticos de la ciudad y el estado.

Zohran Mamdani, alcalde de la ciudad, condenó enérgicamente el hecho a través de sus redes sociales, afirmando que no se quedará de brazos cruzados mientras las agencias federales «aterrorizan a las comunidades».

Kathy Hochul, gobernadora del estado, emitió un comunicado formal exigiendo explicaciones urgentes al Gobierno federal. «Los neoyorquinos están indignados. Las comunidades inmigrantes están aterrorizadas y estamos exigiendo respuestas», sentenció.

Adriano Espaillat, congresista demócrata,  se trasladó  al hospital para intentar visitar al afectado. Manifestó que tanto la víctima como su familia se encuentran profundamente conmocionados por la violencia del operativo.

Por su parte, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) se distanció por completo del incidente, aclarando formalmente que sus agentes no estuvieron presentes ni participaron en los disparos.

POSTURA DEL GOBIERNO FEDERAL

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió el uso de la fuerza por parte de los agentes involucrados. Alegó que se trataba de una operación selectiva para arrestar al individuo, a quien identificaron como un inmigrante en situación irregular.

Justificó la acción señalando que el sujeto cuenta con una condena previa por hurto mayor y antecedentes de arrestos por agresión, robo y posesión ilegal de armas y sustancias controladas.

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