Mojtaba Khamenei fue señalado en los últimos días como el principal candidato para suceder a su padre, quien murió el 28 de febrero durante el primer día de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La televisión estatal iraní confirmó que la sucesión fue aprobada tras una sesión extraordinaria del órgano encargado de elegir al líder supremo.

El liderazgo supremo reviste una importancia central en la república islámica, ya que otorga el control sobre las fuerzas armadas, la política exterior y el sistema judicial. La designación de Mojtaba Khamenei permite visibilizar la continuidad de la dinastía religiosa y la consolidación del sector conservador dentro del aparato estatal.

Estados Unidos e Israel han intensificado las advertencias y presiones públicas respecto a la sucesión en Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que Washington debía aprobar cualquier nombramiento: “Si no obtiene nuestra aprobación, no durará mucho”, declaró este domingo. El régimen iraní ha reiterado que la elección del líder supremo es un asunto interno, mientras que la Casa Blanca insistió en que cualquier transición de poder en Irán debe considerar los intereses de seguridad regional.

Por su parte, el ejército israelí manifestó, a través de mensajes en farsi, que mantendrá sus ataques contra cualquier sucesor del líder fallecido y quienes participen en su elección. “La mano del país de Israel seguirá persiguiendo a cualquier sucesor y a toda persona que busque designar a un sucesor”. Mojtaba Khamenei se convirtió enMojtaba Khamenei se convirtió en el tercer líder supremo del régimen iraní (Office of the Iranian Supreme Leader/WANA via REUTERS)

La designación de Mojtaba Khamenei ocurre en un momento de alta tensión regional, tras el fallecimiento de Ali Khamenei, quien ocupó el cargo de líder supremo durante más de tres décadas y concentró el poder político y religioso en Irán. De acuerdo con la agencia estatal IRNA, la Asamblea de Expertos tomó la decisión en una sesión convocada de emergencia, siguiendo el protocolo previsto para la sucesión.

Mojtaba Khamenei, de 54 años, es conocido por su influencia en el cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y su cercanía con los sectores más conservadores del clero chiita.

Ha sido considerado durante años uno de los principales contendientes para suceder a su padre como máximo dirigente del país, incluso antes de que un ataque israelí lo matara la semana pasada al inicio de la guerra, pese a que nunca ha sido elegido ni designado para un cargo gubernamental. Figura reservada dentro de la República Islámica, Mojtaba Khamenei no ha aparecido en público desde el sábado, cuando el ataque aéreo israelí contra las oficinas del líder supremo mató a su padre, de 86 años, y a su esposa, Zahra Haddad Adel.

El paradero de Mojtaba Khamenei es incierto, aunque se cree que permanece con vida y se ha ocultado mientras continúan los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Irán.

El ahora nuevo líder supremo asume el control de un ejército iraní en conflicto abierto y de una reserva de uranio altamente enriquecido, suficiente para fabricar un arma nuclear si así lo decidiera el régimen, según informes del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Mojtaba Khamenei ha desempeñado un papel similar al de Ahmad Jomeini, hijo del primer líder supremo de Irán, Ruhollah Jomeini: una combinación de ayudante, confidente y gestor de poder, según el grupo de presión estadounidense United Against Nuclear Iran. Nacido en 1969 en Mashhad, creció en medio de la oposición de su padre al sha Mohammad Reza Pahlavi y la represión de la policía secreta SAVAK, que marcó la infancia de la familia Khamenei.

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