SANTO DOMINGO, R.D.- Atendiendo a la solicitud del Ministerio Público, un tribunal de Hato Mayor condenó a 30 años de prisión a un hombre que, en asociación de malhechores, asesinó a otro para robarle sus pertenencias, en un hecho ocurrido en el mes de octubre de 2024, en la carretera Caño Hondo, del municipio Sabana de la Mar.
El procesado Alexander Rafael Berroa (Oliver) asesinó a Saintiloire Saintelus, de nacionalidad haitiana.
El Ministerio Público, representado por el fiscal litigante Daniel Alberto Robles Nivar, demostró de manera irrefutable la culpabilidad de Berroa, quien con sus acciones incurrió en la violación a las disposiciones de los artículos 265, 266, 295, 296, 302, 379, 381, 382 y 383 del Código Penal Dominicano, que castigan el asesinato, así como de los artículos 66 y 67 de la Ley 631-16 para el Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
El expediente, elaborado por la fiscal investigadora Luz Almonte, establece que los hechos se produjeron la madrugada del 18 de octubre del 2024, cuando Berroa, en compañía de los identificados como Yefry, Negrito, Avispa y otros más en proceso de investigación, se presentaron a la vivienda de Saintelus, ubicada dentro de la finca en la que laboraba en la carretera Caño Hondo, del municipio Sabana de la Mar.
Una vez en el lugar, Berroa, con ayuda de los demás malhechores que también estaban armados, consiguió romper la puerta delantera, penetrando a la residencia del hoy occiso, a quien amenazaron y lo obligaron a buscar dinero en efectivo y sus teléfonos celulares.
Luego, llevaron a Saintelus a la parte trasera de la casa, donde el hoy procesado le propinó un disparo a la víctima en el hemitórax derecho a nivel clavicular, con salida en región dorsal derecha, provocándole un shock hemorrágico que terminó causándole la muerte.
Tras cometer el hecho, los malhechores huyeron del lugar con las pertenencias de las víctimas.
Solo horas antes de cometer el hecho, específicamente el 17 de octubre de 2024, otro ciudadano haitiano residente en la misma comunidad denunció que cuatro individuos armados, dos de ellos encapuchados, se presentaron de manera violenta en su residencia, rompiendo la puerta y disparando dentro de su casa, obligándole a entregar su teléfono celular, además de exigirle que le buscara dinero, entre ellos, Berroa, quien lo agredió al propinarle varios planazos con un machete en la espalda.
Por decisión de los jueces Francisco Arias Sánchez, Haissel Uribe Reyes y María del Carmen García, del Tribunal Colegiado de Hato Mayor, el procesado deberá cumplir la sentencia en la cárcel CCR-14 Anamuya, Higuey.
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